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<title>Principio Femenino: Secuelas emocionales v&#237;ctimas de abuso infantil</title>
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<description>La voz de la Nueva Mujer</description>
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<title>ZoomBlog</title>
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 <title>Secuelas emocionales en v&#237;ctimas de abuso sexual en la infancia ( Parte 2)</title>
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 <![CDATA[
&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; <img alt="" src="http://tbn0.google.com/images?q=tbn:S6Xvo_hYk6TO-M:http://bp1.blogger.com/_qubOk6MLIsg/RmSUnv91bzI/AAAAAAAAASQ/-KJnCgqiYDs/s320/v201f3.tif.jpg" style="padding: 6px; float: none; width: 128px; height: 179px;" /><br /><br /><br /><br /><br /> 
<p style="font-weight: bold; color: rgb(102, 102, 0);"> <font size="3" face="Verdana">Secuelas emocionales en las v&#237;ctimas de abuso sexual:</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana">Los menores muy peque&#241;os pueden no ser conscientes del alcance del abuso sexual en las primeras fases, lo que puede explicar la compatibilidad de estas conductas con el cari&#241;o mostrado al adulto por el menor. As&#237;, por ejemplo, hay ni&#241;os que verbalizan el abuso sexual de la siguiente forma: <i> "mi pap&#225; hace un  pip&#237; blanco"</i>, <i> "yo no me enteraba porque estaba dormido"</i>, <i> "me dice que no se lo  diga a nadie"</i>, etc.</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);">      <br /> <font size="2" face="Verdana" style="color: rgb(153, 153, 0);">a) Consecuencias a corto plazo:</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> Al menos un 80&#37; de las v&#237;ctimas sufren consecuencias psicol&#243;gicas negativas. El alcance del impacto psicol&#243;gico va a depender del grado de culpabilizaci&#243;n del ni&#241;o por parte de los padres, as&#237; como de las estrategias de afrontamiento de que disponga la v&#237;ctima. En general, las ni&#241;as tienden a presentar reacciones ansioso-depresivas; los ni&#241;os, fracaso escolar y dificultades inespec&#237;ficas de socializaci&#243;n, as&#237; como comportamientos sexuales agresivos [9] [10].</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> Respecto a la edad, los ni&#241;os muy peque&#241;os (en la etapa de preescolar), al contar con un repertorio limitado de recursos psicol&#243;gicos, pueden mostrar estrategias de negaci&#243;n de lo ocurrido. En los ni&#241;os un poco mayores (en la etapa escolar) son m&#225;s frecuentes los sentimientos de culpa y de verg&#252;enza ante el suceso. El abuso sexual presenta una especial gravedad en la adolescencia porque el padre puede intentar el coito, existe un riesgo real de embarazo y la adolescente toma conciencia del alcance de la relaci&#243;n incestuosa. No son por ello infrecuentes en la v&#237;ctima conductas como huidas de casa, consumo abusivo de alcohol y drogas, promiscuidad sexual e incluso intentos de suicidio (<a href="http://scielo.isciii.es/img/revistas/cmf/n43-44/art06_tabla03.jpg" target="_blank">tabla 3</a>).</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);">      <br /> <font size="2" face="Verdana" style="color: rgb(153, 153, 0);"> b) Consecuencias a largo plazo:</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> Los efectos a largo plazo son menos frecuentes y m&#225;s difusos que las secuelas iniciales, pero pueden afectar, al menos, al 30&#37; de las v&#237;ctimas (<a href="http://scielo.isciii.es/img/revistas/cmf/n43-44/art06_tabla04.jpg" target="_blank">tabla 4</a>).</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> Los problemas m&#225;s habituales son las alteraciones en la esfera sexual -disfunciones sexuales y menor capacidad de disfrute, especialmente-, la depresi&#243;n y el trastorno de estr&#233;s postraum&#225;tico, as&#237; como un control inadecuado de la ira (en el caso de los varones, volcada al exterior en forma de violencia; en el de las mujeres, canalizada en forma de conductas autodestructivas) [11].</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><font size="2" face="Verdana">En otros casos, sin embargo, el impacto psicol&#243;gico a largo plazo del abuso sexual puede ser peque&#241;o (a menos que se trate de un abuso sexual grave con penetraci&#243;n) si la v&#237;ctima no cuenta con otras adversidades adicionales, como el abandono emocional, el maltrato f&#237;sico, el divorcio de los padres, una patolog&#237;a familiar grave, etc.</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><font size="2" face="Verdana">Desde el punto de vista del trauma en s&#237; mismo, lo que predice una peor evoluci&#243;n a largo plazo es la presencia de sucesos traum&#225;ticos diversos en la v&#237;ctima, la frecuencia y la duraci&#243;n de los abusos, la posible existencia de una violaci&#243;n y la vinculaci&#243;n familiar con el agresor, as&#237; como las consecuencias negativas derivadas de la revelaci&#243;n del abuso (por ejemplo, romperse la familia, poner en duda el testimonio del menor, etc.) [3].</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);">&nbsp;</p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <img alt="" src="http://tbn0.google.com/images?q=tbn:URxwChnpE9YqKM:http://www.blogdelgerente.com/wp-content/uploads/2007/05/abuso-3.gif" style="padding: 6px; float: left;" /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /><br /> 
<p style="color: rgb(102, 102, 0);"><font size="3" face="Verdana"><b>Factores mediadores del abuso sexual infantil:</b></font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><font size="2" face="Verdana">No todas las personas reaccionan de la misma manera frente a la experiencia de victimizaci&#243;n, ni todas las experiencias comparten las mismas caracter&#237;sticas. El impacto emocional de una agresi&#243;n sexual est&#225; modulado por cuatro variables: el <i> perfil individual</i> de la v&#237;ctima (estabilidad psicol&#243;gica, edad, sexo y  contexto familiar); las <i> caracter&#237;sticas del acto abusivo</i> (frecuencia, severidad,  existencia de violencia o de amenazas, cronicidad, etc.); la <i> relaci&#243;n existente  con el abusador</i>; y, por &#250;ltimo, las <i> consecuencias asociadas al descubrimiento  del abuso</i>.</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><font size="2" face="Verdana">En general, la gravedad de las secuelas est&#225; en funci&#243;n de la <i> frecuencia y  duraci&#243;n</i> de la experiencia, as&#237; como del <i> empleo de fuerza y de amenazas</i> o de la  existencia de una <i> violaci&#243;n</i> propiamente dicha (penetraci&#243;n vaginal, anal o bucal). De este modo, cuanto m&#225;s cr&#243;nico e intenso es el abuso, mayor es el desarrollo de un sentimiento de indefensi&#243;n y de vulnerabilidad y m&#225;s probable resulta la aparici&#243;n de s&#237;ntomas.</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> Respecto a la <i> relaci&#243;n de la v&#237;ctima con el agresor</i>, lo que importa no es tanto el grado de parentesco entre ambos, sino el nivel de intimidad emocional existente. De esta forma, a mayor grado de intimidad, mayor ser&#225; el impacto psicol&#243;gico, que se puede agravar si la v&#237;ctima no recibe apoyo de la familia o se ve obligada a abandonar el hogar. Por otro lado, en lo que se refiere a la edad del agresor, los abusos sexuales cometidos por adolescentes resultan, en general, menos traumatizantes para las v&#237;ctimas que los efectuados por adultos.</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> Por &#250;ltimo, no se puede soslayar la importancia de las <i> consecuencias derivadas  de la revelaci&#243;n del abuso</i> en el tipo e intensidad de los s&#237;ntomas experimentados. La reacci&#243;n del entorno desempe&#241;a un papel fundamental. El apoyo parental -dar cr&#233;dito al testimonio del menor y protegerlo-, especialmente de la madre, es un elemento clave para que las v&#237;ctimas mantengan o recuperen su nivel de adaptaci&#243;n general despu&#233;s de la revelaci&#243;n. Probablemente la sensaci&#243;n de ser cre&#237;dos es uno de los mejores mecanismos para predecir la evoluci&#243;n a la normalidad de los ni&#241;os v&#237;ctimas de abuso sexual.</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> En ocasiones, la respuesta de los padres ante la revelaci&#243;n del abuso puede ser m&#225;s intensa que la del propio ni&#241;o, sobre todo en los casos en que la madre se percata del abuso sexual a su hijo protagonizado por su propia pareja. Los sentimientos de verg&#252;enza y culpa, de c&#243;lera y pena, de miedo y ansiedad, pueden afectar a los padres de tal manera que se muestran incapaces de proteger al ni&#241;o adecuadamente y, en los casos m&#225;s graves, pueden llegar incluso a culparlo de lo sucedido.</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> No deja de ser significativa la influencia de situaciones de estr&#233;s adicionales, como consecuencia de la revelaci&#243;n del abuso, sobre la estabilidad emocional de la v&#237;ctima. En concreto, la posible ruptura (legal o de hecho) de la pareja, el encarcelamiento del padre o padrastro, la salida de la v&#237;ctima del hogar (&#250;nica v&#237;a a veces para garantizar su seguridad, pero que supone un coste emocional y de adaptaci&#243;n importante) o la implicaci&#243;n en un proceso judicial (con las posibles consecuencias penales para el abusador) son algunas de estas situaciones. Respecto al &#250;ltimo punto se&#241;alado, los juicios largos, las testificaciones reiteradas y los testimonios puestos en entredicho suponen una victimizaci&#243;n secundaria y ofrecen un peor pron&#243;stico.</font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);">&nbsp; <br /></p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <img alt="" src="http://tbn0.google.com/images?q=tbn:5Rby1pO7-3F-CM:http://www.laopinion.com/media_archive/20070727/072907_pri_1a_foto244.jpg" style="padding: 6px; float: none;" /><br /><br /><br /> 
<p style="color: rgb(102, 102, 0);"> <font size="3" face="Verdana"><b>Conclusiones:</b></font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"><span style="color: rgb(102, 102, 0);"> El abuso sexual en la infancia es un fen&#243;meno invisible porque se supone que la infancia es feliz, que la familia es protectora y que el sexo no existe en esa fase de la vida. Sin embargo, el abuso sexual infantil puede llegar a afectar a un 15&#37;-20&#37; de la poblaci&#243;n (a un 4&#37;-8&#37; en un sentido estricto), lo que supone un problema social importante y que afecta a uno y otro sexo (especialmente a ni&#241;as). Los menores no son, sin embargo, solo v&#237;ctimas de las agresiones sexuales, sino que tambi&#233;n pueden ser agresores. De hecho, el 20&#37; de este tipo de delitos est&#225; causado por otros menores</span> [12].</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"><span style="color: rgb(102, 102, 0);"> Las consecuencias de la victimizaci&#243;n a corto plazo son, en general, devastadoras para el funcionamiento psicol&#243;gico de la v&#237;ctima, sobre todo cuando el agresor es un miembro de la misma familia y cuando se ha producido una violaci&#243;n. Las consecuencias a largo plazo son m&#225;s inciertas, si bien hay una cierta correlaci&#243;n entre el abuso sexual sufrido en la infancia y la aparici&#243;n de alteraciones emocionales o de comportamientos sexuales inadaptados en la vida adulta. No deja de ser significativo que un 25&#37; de los ni&#241;os abusados sexualmente se conviertan ellos mismos en abusadores cuando llegan a ser adultos.</span> El papel de los factores amortiguadores -familia, relaciones sociales, autoestima, etc.- en la reducci&#243;n del impacto psicol&#243;gico parece sumamente importante, pero est&#225; a&#250;n por esclarecer [13].</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> Desde la perspectiva de la evaluaci&#243;n, el diagn&#243;stico precoz, por un lado, tiene una enorme importancia para impedir la continuaci&#243;n del abuso sexual, con las consecuencias que ello implica para el desarrollo del ni&#241;o [14]. Por otro, el an&#225;lisis de la validez del testimonio desempe&#241;a un papel fundamental. Las implicaciones legales y familiares de este problema, as&#237; como la corta edad de muchas de las v&#237;ctimas implicadas, requieren una evaluaci&#243;n cuidadosa, en donde se analicen con detalle -y mediante procedimientos m&#250;ltiples- la capacidad de fabulaci&#243;n y la posible distorsi&#243;n de la realidad, as&#237; como la veracidad de las retractaciones. En concreto, hay una tendencia al aumento del <i> abuso de las  denuncias de abuso</i>, sobre todo en el caso de mujeres que denuncian a sus ex parejas con acusaciones hechas en litigios por la custodia de los hijos, por un deseo de venganza o por una situaci&#243;n de despecho. Se echa en falta una mayor finura en los procedimientos de diagn&#243;stico actualmente disponibles [14] [15] [16] [17].</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"><span style="color: rgb(102, 102, 0);"> Por &#250;ltimo, un reto de futuro es ahondar en el papel mediador de los factores de vulnerabilidad y de protecci&#243;n. Solo de este modo se puede abordar una toma de decisiones adecuada entre las distintas alternativas posibles y no necesariamente excluyentes: el tratamiento de la v&#237;ctima, la salida del agresor del hogar, la separaci&#243;n del menor de los padres, el apoyo social a la familia, la terapia del agresor, etc. [</span>18]. </font> <font size="2" face="Wingdings">  q</font></p>      <br /> 
<p><span style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span><img alt="" src="http://tbn0.google.com/images?q=tbn:uFOUYxQ7BcA8yM:http://www.nacerdenuevo.angelcities.com/drogas.gif" style="padding: 6px; float: none;" /></p><br /> 
<p><br /></p><br /> 
<p style="color: rgb(153, 51, 0);">ECHEBURUA, E. e CORRAL, P. de. Secuelas emocionales en v&#237;ctimas de abuso sexual en la infancia.<i> Cuad. med. forense</i>. [online]. 2006, no. 43-44 [citado 2008-02-12], pp. 75-82. Dispon&#237;vel em: &lt;http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1135-76062006000100006&amp;lng=pt&amp;nrm=iso&gt;. ISSN 1135-7606.</p> 
<p><br /></p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br /><br />
 ]]>
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 <dc:date>2008-02-12T13:42:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Luz Wilson</dc:creator>
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 <title>Secuelas emocionales en v&#237;ctimas de abuso sexual en la infancia ( Parte 1)</title>
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&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; <img alt="" src="http://tbn0.google.com/images?q=tbn:HbcyBmmdfBk7NM:http://www.educando.edu.do/educanblog/gallery/287/rostro&#37;2520tapado.jpg" style="padding: 6px; float: none;" /><br /><br /><br /><br /><br /> 
<p style="color: rgb(102, 0, 0);"><font size="2" face="Verdana"><b>E. Echebur&#250;a<sup>1</sup> y P. de Corral<sup>2</sup></b></font></p>       
<p style="color: rgb(102, 0, 0);"><font size="2" face="Verdana"><sup>1</sup> Catedr&#225;tico de Psicolog&#237;a Cl&#237;nica. Facultad de Psicolog&#237;a de la Universidad del Pa&#237;s Vasco.     <br /> <sup>2</sup> Profesora Titular de Psicolog&#237;a Cl&#237;nica. Facultad de Psicolog&#237;a de la Universidad del Pa&#237;s Vasco.</font></p><br /> 
<p style="color: rgb(102, 102, 0);"><font size="3" face="Verdana"><b>Introducci&#243;n:</b></font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> El abuso sexual de menores se refiere a cualquier conducta sexual mantenida entre un adulto y un menor. M&#225;s que la diferencia de edad -factor, sin duda, fundamental que distorsiona toda posibilidad de relaci&#243;n libremente consentida-, lo que define el abuso es la asimetr&#237;a entre los implicados en la relaci&#243;n y la presencia de coacci&#243;n -expl&#237;cita o impl&#237;cita-. No deja, por ello, de ser significativo que el 20&#37; del abuso sexual infantil est&#225; provocado por otros menores.(1)</font></p>       
<p align="center" style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><font size="2" face="Verdana"><img width="665" height="61" alt="" src="http://scielo.isciii.es/img/revistas/cmf/n43-44/art06_nota01.jpg" /></font></p>       
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><font size="2" face="Verdana">Las conductas abusivas, que no suelen limitarse a actos aislados, pueden incluir un contacto f&#237;sico (genital, anal o bucal) o suponer una utilizaci&#243;n del menor como objeto de estimulaci&#243;n sexual del agresor (exhibicionismo o proyecci&#243;n de pel&#237;culas pornogr&#225;ficas) [1].</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> No es f&#225;cil determinar la incidencia real de este problema en la poblaci&#243;n porque ocurre habitualmente en un entorno privado -la familia- y los menores pueden sentirse impotentes para revelar el abuso [2]. Seg&#250;n la primera encuesta nacional de Estados Unidos, llevada a cabo en adultos, sobre la historia de abuso sexual, un 27&#37; de las mujeres y un 16&#37; de los hombres reconoc&#237;an retrospectivamente haber sido v&#237;ctimas de abusos sexuales en la infancia [3]. La tasa de prevalencia de abusos sexuales graves propiamente dichos, con implicaciones cl&#237;nicas para los menores afectados, es considerablemente menor (en torno al 4&#37;-8&#37; de la poblaci&#243;n).</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> Las v&#237;ctimas suelen ser m&#225;s frecuentemente mujeres (58,9&#37;) que hombres (40,1&#37;) y situarse en una franja de edad entre los 6 y 12 a&#241;os, si bien con una mayor proximidad a la pubertad. Hay un mayor n&#250;mero de ni&#241;as en el abuso intrafamiliar (incesto), con una edad de inicio anterior (7-8 a&#241;os), y un mayor n&#250;mero de ni&#241;os en el abuso extrafamiliar (pederastia), con una edad de inicio posterior (11-12 a&#241;os) [4].</font></p>      
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"> <font size="2" face="Verdana"> No hay una correspondencia directa entre el concepto psicol&#243;gico y el jur&#237;dico de abuso sexual. En primer lugar, el concepto psicol&#243;gico -y hasta coloquial- de abuso sexual se refiere al &#225;mbito de menores. Sin embargo, en el vigente C&#243;digo Penal de 1995 esta figura delictiva se limita a aquellos actos no consentidos que, sin violencia ni intimidaci&#243;n, atenten contra la libertad sexual de una persona, sea esta mayor o menor.</font></p>       
<p><span style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);">&nbsp; </span><span style="font-family: Verdana;"><span style="font-weight: bold;"><br /></span></span></p> 
<p><span style="font-family: Verdana;"><span style="font-weight: bold;" /></span><span style="font-weight: bold; background-color: rgb(153, 153, 0); color: rgb(102, 102, 0);">Agresores sexuales, tipos de abusos y v&#237;ctimas de riesgo:</span></p><font size="3" face="Verdana"><b /></font><b>       </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b> <font size="2" face="Verdana">En la mayor parte de los casos el abuso sexual infantil suele ser cometido por familiares (padres, hermanos mayores, etc.) -es el incesto propiamente dicho- o por personas relacionadas con la v&#237;ctima (profesores, entrenadores, monitores, etc.). En uno y otro caso, que abarcan del 65&#37; al 85&#37; del total y que son las situaciones m&#225;s duraderas, no suelen darse conductas violentas asociadas [1]. Los abusadores sexuales, que frecuentemente muestran un problema de insatisfacci&#243;n sexual, se ven tentados a buscar espor&#225;dicas satisfacciones sexuales en los menores que tienen m&#225;s a mano y que menos se pueden resistir. En estos casos los agresores pueden mostrar distorsiones cognitivas para justificarse ante ellos mismos por su conducta: <i> "mi ni&#241;a est&#225; entera"</i>, <i> "la falta  de resistencia supone un deseo del contacto"</i>, <i> "en realidad, es una forma de cari&#241;o"</i>, etc.</font></b></p><b>       </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b> <font size="2" face="Verdana"> La situaci&#243;n habitual incestuosa suele ser la siguiente: un comienzo con caricias; un paso posterior a la masturbaci&#243;n y al contacto buco genital; y, solo en algunos casos, una evoluci&#243;n al coito vaginal, que puede ser m&#225;s tard&#237;o (cuando la ni&#241;a alcanza la pubertad).</font></b></p><b>      </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b> <font size="2" face="Verdana"> En otros casos los agresores son <i>desconocidos</i>. Este tipo de abuso se limita a ocasiones aisladas, pero, sin embargo, puede estar ligado a conductas violentas o a amenazas de ellas. No obstante, la violencia es menos frecuente que en el caso de las relaciones no consentidas entre adultos porque los ni&#241;os no ofrecen resistencia habitualmente.</font></b></p><b>      </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b> <font size="2" face="Verdana"> Por otra parte, los ni&#241;os con mayor riesgo de victimizaci&#243;n son aquellos con una capacidad reducida para resistirse o revelarlo, como son los que todav&#237;a no hablan y los que muestran retrasos del desarrollo y discapacidades f&#237;sicas y ps&#237;quicas. Asimismo son tambi&#233;n sujetos de alto riesgo los ni&#241;os que se encuentran carentes de afecto en la familia, que pueden inicialmente sentirse halagados por la atenci&#243;n de la que son objeto, al margen de que este placer con el tiempo acabe produciendo en ellos un profundo sentimiento de culpa [5] [6].</font></b></p><b>       </b>
<p><span style="color: rgb(204, 153, 51);"><b>&nbsp; </b></span><b><br /></b></p><b>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <img alt="" src="http://tbn0.google.com/images?q=tbn:VaOolx5vnPB-qM:http://u.univision.com/contentroot/uol/art/images/mujer/fam/2007/10/n_abuso_sexual_3.jpg" style="padding: 6px; float: none;" /><br /><br /> </b>
<p><b> <font size="3" face="Verdana"><b>Detecci&#243;n del abuso sexual:</b></font></b></p><b>       </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b> <font size="2" face="Verdana">Las conductas incestuosas tienden a mantenerse en secreto. Existen diferentes factores que pueden explicar los motivos de esta ocultaci&#243;n: por parte de la v&#237;ctima, el hecho de obtener ciertas ventajas adicionales, como regalos, o el temor a no ser cre&#237;da, junto con el miedo a destrozar la familia o a las represalias del agresor; y por parte del abusador, la posible ruptura de la pareja y de la familia y el rechazo social acompa&#241;ado de posibles sanciones legales [7].</font></b></p><b>       </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b> <font size="2" face="Verdana"> A veces la <i> madre</i> tiene conocimiento de lo sucedido. Lo que le puede llevar al silencio, en algunos casos, es el p&#225;nico a la pareja o el miedo a desestructurar la familia; en otros, el estigma social negativo generado por el abuso sexual o el temor de no ser capaz de sacar adelante por s&#237; sola la familia.</font></b></p><b>       </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b> <font size="2" face="Verdana"> De ah&#237; que el abuso sexual pueda salir a la luz de una forma accidental cuando la v&#237;ctima decide revelar lo ocurrido -a veces a otros ni&#241;os o a un profesor- o cuando se descubre una conducta sexual casualmente por un familiar, vecino o amigo. El descubrimiento del abuso suele tener lugar bastante tiempo despu&#233;s (meses o a&#241;os) de los primeros incidentes.</font></b></p><b>      </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b> <font size="2" face="Verdana"> En realidad, solo en el 50&#37; de los casos los ni&#241;os revelan el abuso; &#250;nicamente el 15&#37; se denuncia a las autoridades; y tan solo el 5&#37; se encuentran envueltos en procesos judiciales. Al contar los menores con muchas limitaciones para denunciar los abusos sexuales y no presentar habitualmente manifestaciones f&#237;sicas inequ&#237;vocas (debido al tipo de conductas sexuales realizadas: caricias, masturbaciones, etc.), los indicadores m&#225;s habituales figuran indicados en la <a href="http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1135-76062006000100006&amp;lng=pt&amp;nrm=#t1">  tabla 1</a>.</font></b></p><b>       </b>
<p align="center" style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b><font size="2" face="Verdana"><a name="t1"><img width="572" height="541" alt="" src="http://scielo.isciii.es/img/revistas/cmf/n43-44/art06_tabla01.jpg" /></a></font></b></p><b>       </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b><font size="2" face="Verdana">Son probablemente los indicadores sexuales los que m&#225;s est&#225;n relacionados con la experiencia traum&#225;tica. En todo caso, los indicadores deben valorarse de forma global y conjunta, ya que no se puede establecer una relaci&#243;n directa entre un solo s&#237;ntoma y el abuso. De hecho, lo m&#225;s &#250;til puede ser estar pendientes de los cambios bruscos que tienen lugar en la vida del ni&#241;o [8] [3]................................................</font></b></p><b> </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b><br /></b></p><b> </b>
<p style="font-weight: bold; color: rgb(204, 153, 51);"><b><font size="2" face="Verdana">( Contin&#250;a en Parte 2 )<br /></font></b></p><b><br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br /><br /><br /><br /></b>
 ]]>
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 <dc:date>2008-02-12T13:17:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Luz Wilson</dc:creator>
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